El sentido de pertenencia de Luis Carlos Garnica Márquez hacia su natal Ayapel, está plasmado en este libro donde la retrata de corazón, con no poco entusiasmo y se muestra la satisfacción de sentirse parte integrante de su conglomerado. Se siente identificado con la comunidad y ese rasgo lo ha llevado a ser pares de sus habitantes, y, lo que es mejor, referencia a varias generaciones.